¿Por qué vomita un perro?
Los perros vomitan con mucha más facilidad que los humanos: su reflejo emético es muy sensible. La mayoría de los vómitos esporádicos son benignos y se resuelven solos, pero algunos pueden indicar una enfermedad seria. La clave está en evaluar el contexto: frecuencia, aspecto del vómito y estado general del animal.
Causas más comunes
- Indigestión alimentaria – comió demasiado rápido, algo en mal estado o un alimento que no le sienta bien.
- Síndrome bilioso – vómito amarillo-espumoso por las mañanas en ayunas, típico en perros que pasan muchas horas sin comer.
- Ingesta de hierba – instinto natural para provocar el vómito y limpiar el estómago; puntual y sin mayor trascendencia.
- Gastroenteritis aguda – inflamación del tracto digestivo, a menudo vírica o bacteriana; puede ir acompañada de diarrea.
- Cuerpo extraño – hueso, juguete o material no digerible atascado en el esófago, estómago o intestino.
- Pancreatitis – inflamación del páncreas, frecuente en perros que ingieren mucha grasa.
- Obstrucción intestinal – emergencia quirúrgica; el vómito es persistente y el perro empeora rápidamente.
- Enfermedades sistémicas – fallo renal, hepático, diabetes o hipoadrenocorticismo (Addison) pueden manifestarse con vómitos.
- Intoxicaciones – plantas tóxicas, medicamentos, xilitol, chocolate, uvas, etc.
- GDV (dilatación-vólvulo gástrico) – emergencia vital en razas grandes; el estómago se hincha y gira sobre sí mismo.
Cuándo ir al veterinario de urgencias
Acude de inmediato si observas:
- Vómito con sangre roja o en forma de «posos de café».
- Vómito continuo (más de 3-4 veces en pocas horas) sin mejoría.
- Abdomen distendido o tenso + intentos improductivos de vomitar (posible GDV).
- Signos de deshidratación: encías secas, piel sin elasticidad, ojos hundidos.
- El perro está muy decaído, confuso o no puede mantenerse en pie.
- Sospechas de ingesta de tóxicos o de un cuerpo extraño.
- Vómitos en cachorro menor de 4 meses o en perro mayor con enfermedad crónica.
Qué hacer en casa (vómito leve)
- Ayuno de 4-6 horas (no privar de agua, salvo indicación veterinaria) para dejar reposar el estómago.
- Ofrecer agua en pequeñas cantidades con frecuencia para evitar la deshidratación.
- Tras el ayuno, reintroducir la alimentación con una dieta blanda: arroz blanco cocido con pollo hervido sin piel y sin sal durante 24-48 h.
- Observar: si el perro mejora progresivamente, se puede volver a la dieta normal de forma gradual.
- Si en 24 horas no mejora o empeora, consultar al veterinario.
Lo que no debes hacer
- Dar medicamentos humanos (ibuprofeno, paracetamol) sin prescripción veterinaria.
- Forzar al perro a beber grandes cantidades de golpe.
- Ignorar un vómito repetido pensando que «ya se le pasará».
Cómo documentar los vómitos en Purzi
Cuando lleves a tu perro al veterinario, la información más valiosa es: número de vómitos, aspecto (color, textura, presencia de sangre o alimento), hora del último alimento y si tuvo acceso a algún tóxico. Con Purzi puedes registrar cada episodio al momento y llegar a la consulta con los datos exactos.
