El golpe de calor es una emergencia
A diferencia de los humanos, los perros regulan su temperatura principalmente mediante el jadeo — no sudan por la piel. Cuando el ambiente está muy caliente y húmedo, ese mecanismo puede fallar. El cuerpo sube de temperatura rápidamente y puede llegar a daño multiorgánico irreversible en 20-30 minutos.
Señales de golpe de calor
- Jadeo excesivo y ruidoso
- Salivación intensa y babas viscosas
- Encías rojas o moradas (en vez de rosadas)
- Aturdimiento, tambaleo o incapacidad de mantenerse en pie
- Vómitos o diarrea
Si observas estos síntomas: actúa de inmediato y lleva al veterinario urgente.
Qué hacer si tu perro tiene golpe de calor
- Llévalo a la sombra o a un lugar fresco.
- Mójalo con agua fresca (no helada) por todo el cuerpo, especialmente en cuello, axilas e ingles.
- Ofrécele agua para beber si está consciente y puede tragar.
- Ventila con un ventilador si es posible.
- Trasládalo al veterinario inmediatamente incluso si mejora — el daño interno puede seguir progresando.
⚠️ No uses agua muy fría ni hielo — puede causar vasoconstricción periférica y empeorar la situación.
Prevención en verano
- Paseos en las horas frescas: antes de las 9h o después de las 19h en verano. El asfalto puede alcanzar 60°C a mediodía y quema las almohadillas.
- Prueba del asfalto: pon el dorso de la mano en el suelo 7 segundos. Si no puedes aguantarlo, tu perro tampoco debería pisar ahí.
- Agua siempre disponible: cambia el agua varias veces al día en verano.
- Nunca en el coche aparcado: aunque esté a la sombra y con las ventanillas abiertas, la temperatura puede ser letal en minutos.
- Razas de riesgo alto: braquicéfalos (Bulldog, Carlino, Boxer) son mucho más vulnerables al calor.
El asfalto caliente y las almohadillas
Las almohadillas son sensibles pero pueden quemarse sin que el perro lo muestre claramente. Si después de un paseo tu perro lame mucho las patas, cojea o tiene las almohadillas enrojecidas, puede haberse quemado. Consulta al veterinario.
