La osteoartritis canina: un problema subestimado

La osteoartritis (OA) afecta al 20-25% de los perros adultos y hasta al 80% de los mayores de 8 años. Es la causa más frecuente de dolor crónico en perros y una de las principales razones de consulta ortopédica. Pese a esto, se estima que más de la mitad de los casos no están diagnosticados porque el perro "simplemente parece más lento" o "se hace mayor".

Los suplementos articulares no reemplazan el tratamiento veterinario, pero forman parte de un manejo multimodal que incluye control de peso, fisioterapia, AINE o analgésicos cuando es necesario, y modificación del entorno.

Glucosamina

La glucosamina es un aminoazúcar precursor de los glicosaminoglicanos del cartílago articular. Las formas más usadas son:

Evidencia en perros

Estudios en perros muestran resultados heterogéneos. Un metanálisis de McCarthy et al. (2007) encontró mejora en el dolor y la movilidad en perros con OA, pero la calidad metodológica de los estudios disponibles es variable. No se ha establecido una dosis mínima eficaz estándar.

Dosis habitual: 15-20 mg/kg/día (suele combinarse con condroitina).

Condroitina

La condroitina sulfato protege el cartílago de la degradación enzimática y tiene propiedades antiinflamatorias suaves. Habitualmente se combina con glucosamina (ratio 5:4).

Dosis habitual: 4-5 mg/kg/día combinada con glucosamina.

La combinación glucosamina + condroitina es el suplemento articular más vendido para mascotas. Numerosos productos comerciales (Seraquin, Cosequin, Articulin) la contienen.

Ácidos grasos omega-3 (EPA + DHA)

Los ácidos grasos omega-3 de cadena larga —EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico)— tienen el respaldo científico más sólido de todos los suplementos articulares en perros.

Mecanismo: compiten con el ácido araquidónico en la cascada inflamatoria, reduciendo la síntesis de prostaglandinas y leucotrienos proinflamatorios.

Evidencia: varios estudios doble-ciego han demostrado reducción del dolor articular, mejoría de la movilidad y reducción de la dosis de AINE en perros artríticos suplementados con omega-3.

Fuentes: aceite de pescado (salmón, sardina, anchoa). Fuentes vegetales como lino no son eficaces porque el perro no convierte eficientemente ALA en EPA/DHA.

Dosis: 75-100 mg EPA+DHA/kg/día. Para un perro de 20 kg: 1.500-2.000 mg EPA+DHA al día (equivalente a ~2-3 cápsulas estándar de aceite de pescado de 1 g). Comprobar el contenido de EPA+DHA real en la etiqueta, no solo el "aceite de pescado total".

Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II)

El UC-II actúa por tolerancia oral: pequeñas dosis de colágeno de cartílago inducen al sistema inmune a tolerar el cartílago propio en lugar de atacarlo (como ocurre en la OA inmunomediada). Un estudio de 2012 publicado en Veterinary and Comparative Orthopaedics and Traumatology demostró resultados superiores al combo glucosamina + condroitina en reducción del dolor y mejora de la movilidad.

Dosis: 10 mg/día de UC-II (independientemente del peso del perro). Administración en ayunas para maximizar la exposición intestinal.

Otros suplementos con evidencia emergente

Tabla comparativa de evidencia

SuplementoEvidencia clínicaSeguridadCoste mensual aprox.
Omega-3 (EPA+DHA)AltaExcelente10-25 €
UC-II (colágeno no desnaturalizado)Moderada-altaExcelente15-30 €
Glucosamina + condroitinaModeradaBuena20-40 €
Boswellia serrataModerada-bajaBuena15-25 €
CBD (2 mg/kg)PrometedoraBuena (precaución hepatotóxicos)30-60 €