Alergia alimentaria vs. intolerancia: diferencias clave

La alergia alimentaria es una respuesta inmunológica (mediada por IgE u otros mecanismos inmunes) a una proteína concreta de la dieta, mientras que la intolerancia alimentaria es una reacción no inmune (por ejemplo, incapacidad de digerir la lactosa). Ambas se manifiestan de forma similar y se tratan igual: identificar y eliminar el ingrediente causante.

Signos y síntomas

Los síntomas suelen aparecer entre los 6 meses y los 3 años de edad, aunque pueden desarrollarse a cualquier edad. Las manifestaciones más frecuentes son:

Alérgenos más comunes en perros

Contrario a la creencia popular, los perros no suelen ser alérgicos a los cereales: las proteínas más frecuentemente implicadas son:

  1. Pollo — el alérgeno número 1 en estudios europeos, probablemente por su uso masivo en piensos.
  2. Vacuno (buey/ternera).
  3. Lácteos.
  4. Trigo.
  5. Huevo.
  6. Cordero, soja, cerdo, pescado — con menor frecuencia.

Diagnóstico: la dieta de eliminación

No existe ninguna prueba de laboratorio (análisis de sangre, test intradérmico) con suficiente sensibilidad y especificidad para diagnosticar la alergia alimentaria en perros. La única prueba diagnóstica válida es la dieta de eliminación:

Cómo hacerla correctamente

  1. Elige una proteína y un carbohidrato nuevos — proteínas que el perro nunca ha comido: avestruz, canguro, venado, pato, caballo. Carbohidrato: boniato, tapioca, guisantes. También puedes usar dietas con proteína hidrolizada (la proteína se fragmenta en péptidos tan pequeños que el sistema inmune no los reconoce).
  2. Duración mínima: 8-12 semanas. El 90 % de los perros alérgicos muestran mejoría dentro de este tiempo, pero los digestivos pueden tardar más. La duración es la parte donde más fallan los propietarios.
  3. Cero extras: sin premios, sin saborizantes de golosinas, sin huesos de sabores, sin comprimidos palatables, sin dentasticks. Todo tiene que ser la dieta prescrita.
  4. Fase de provocación: si el perro mejora, reintroduce el ingrediente original 2 semanas para confirmar que los síntomas regresan. Esto confirma el diagnóstico.
  5. Después, reintroduce ingredientes de uno en uno para identificar exactamente cuál causa la alergia.

Tratamiento de por vida

No existe tratamiento farmacológico para la alergia alimentaria. La única «cura» es la evitación permanente del alérgeno. Muchos perros consiguen una vida normal con una dieta hipoalergénica de mantenimiento.

Atención a los piensos comerciales «de cordero y arroz» o «sin cereales»: si el proceso de fabricación los comparte con otros piensos con pollo, puede haber contaminación cruzada suficiente para mantener los síntomas.

Coexistencia con atopia

Aproximadamente el 30 % de los perros con alergia alimentaria también tienen dermatitis atópica (alergias ambientales). Si el control dietético mejora los síntomas pero no los elimina del todo, es posible que haya un componente atópico adicional que requiera tratamiento específico.