Anatomía ocular básica
La conjuntiva es la membrana mucosa que recubre la parte interna de los párpados y la superficie anterior del globo ocular (esclera). El perro tiene además una tercera membrana palpebral (membrana nictitante) en el ángulo interno del ojo — cuando se inflama o enrojece, es un signo muy visible de irritación.
Tipos de conjuntivitis canina
Conjuntivitis bacteriana
La más frecuente. Causada por Staphylococcus, Streptococcus, Pseudomonas u otras bacterias. Se caracteriza por:
- Secreción mucopurulenta amarilla o verde.
- Costra en los párpados por la mañana.
- Enrojecimiento marcado.
Tratamiento: colirio antibiótico prescrito por veterinario (tobramicina, cloranfenicol, neomicina). Puede necesitar antibioterapia sistémica si hay celulitis periorbitaria.
Conjuntivitis vírica
Asociada a herpesvirus canino, adenovirus tipo 1 (hepatitis infecciosa canina) o el virus del moquillo. La secreción suele ser más acuosa que la bacteriana. El tratamiento es de soporte; en el caso del moquillo, urgencia veterinaria.
Conjuntivitis alérgica
Por exposición a alérgenos ambientales (polvo, pólenes, hongos) o por contacto (champús, herbicidas). Bilateral, con secreción acuosa, prurito ocular intenso y frecuente en perros con dermatitis atópica. Tratamiento: colirio antihistamínico o corticoide, control del alérgeno.
Por cuerpo extraño
Una semilla, espiga, arena o pelo puede quedar atrapado bajo el tercer párpado. Signos: unilateral, blefarospasmo súbito, lagrimeo intenso. Requiere extracción con anestesia tópica o sedación si el perro no coopera.
Queratoconjuntivitis seca (KCS)
Déficit de producción de lágrima. Muy frecuente en Cavalier King Charles, Bulldog, Shih Tzu, Yorkshire, Cocker Spaniel. Secreción espesa, mucosa, ojo opaco. Test de Schirmer (mide producción lagrimal) diagnóstico. Tratamiento crónico con ciclosporina A o tacrolimus tópicos.
Conjuntivitis por razas braquicéfalas
Las razas de hocico corto con ojos prominentes (Bulldog, Pug, Shih Tzu) sufren frecuentemente legañas crónicas por exposición ocular aumentada. El triquiasis (pelos que rozan la córnea) y el entropión (párpado que se voltea hacia adentro) agravan la situación y pueden necesitar cirugía correctiva.
Diagnóstico veterinario
- Oftalmoscopia y biomicroscopía: evaluación del segmento anterior.
- Test de fluoresceína: descarta úlcera corneal (la úlcera "capta" el colorante verde).
- Test de Schirmer: mide producción lagrimal.
- Cultivo bacteriano: en conjuntivitis recurrentes o que no responden al tratamiento inicial.
- Citología conjuntival: diferencia entre conjuntivitis infecciosa, alérgica o neoplásica.
Tratamiento general y cuidados en casa
Antes de la consulta veterinaria, puedes limpiar los ojos con suero fisiológico estéril o solución limpiadora oftálmica canina (sin anestésico). Retira las legañas con gasa estéril mojada, de dentro hacia afuera, sin frotar.
No uses:
- Manzanilla (puede causar reacciones alérgicas y contaminar microbiológicamente el ojo).
- Colirios humanos sin prescripción veterinaria.
- Antibiótico en pomada sin diagnóstico (puede enmascarar una úlcera).
Cuándo es urgente
Acude inmediatamente al veterinario si:
- El ojo está muy cerrado y el perro no lo abre (blefarospasmo intenso).
- Hay opacidad corneal (la córnea se ve turbia o azulada).
- El globo ocular parece más grande de lo normal (posible glaucoma).
- Hay herida visible.
- La secreción es muy abundante y con sangre.
- Cachorro con secreción ocular y signos respiratorios (posible moquillo).
