El hígado del perro: por qué es tan vital

El hígado realiza más de 500 funciones: metaboliza nutrientes, filtra toxinas de la sangre, produce bilis para la digestión de grasas, fabrica proteínas esenciales y regula la coagulación. Cuando falla, prácticamente todos los sistemas del organismo se ven afectados.

La hepatitis canina es la inflamación del hígado y puede ser aguda (de inicio repentino) o crónica (instaurada durante meses o años). Dependiendo de la causa, se clasifica en infecciosa, tóxica, inmunomediada o idiopática.

Causas principales

Hepatitis infecciosa canina (adenovirus CAV-1)

Es la forma clásica, causada por el adenovirus canino tipo 1. Hoy es poco frecuente gracias a la vacunación, pero en perros no vacunados puede ser grave o mortal. Se transmite por contacto con orina, heces o secreciones de perros infectados.

Hepatitis tóxica

Muchos agentes pueden dañar el hígado: medicamentos (paracetamol, AINES, anticonvulsivantes), plantas tóxicas (xilitol, setas Amanita), pesticidas, metales pesados (cobre, zinc) o incluso suplementos en exceso. Es una causa frecuente y subestimada.

Hepatitis crónica idiopática

Inflamación hepática de causa desconocida que progresa lentamente. Más frecuente en Cocker Spaniels, Dobermans, Labradores y Bedlington Terriers. La acumulación de cobre en el hígado puede ser un factor en algunas razas.

Hepatitis inmunomediada

El sistema inmunitario ataca el tejido hepático. Puede estar asociada a otras enfermedades autoinmunes o aparecer de forma aislada.

Síntomas: cuándo sospechar hepatopatía

Diagnóstico

Análisis de sangre: el perfil hepático mide ALT, AST, GGT, fosfatasa alcalina (FA) y bilirrubina. También se evalúan ácidos biliares en ayunas y postprandiales para valorar la función real del hígado.

Ecografía abdominal: permite valorar el tamaño, ecogenicidad y estructura del hígado, detectar masas o cambios difusos.

Biopsia hepática: necesaria para diferenciar los tipos de hepatitis, determinar el grado de fibrosis y orientar el tratamiento. Se puede hacer por laparoscopia, ecografía-guiada o cirugía.

Tratamiento

Depende de la causa y la gravedad:

Pronóstico

Depende enormemente de la causa y del momento del diagnóstico. La hepatitis aguda tóxica detectada pronto tiene buen pronóstico si se elimina el agente y se trata a tiempo. La hepatitis crónica bien manejada puede estabilizarse durante años. La hepatitis infecciosa grave en perros no vacunados puede ser mortal en 24-48 horas.

Prevención