¿Qué es la diabetes mellitus en perros?
La diabetes mellitus canina es un trastorno del metabolismo de la glucosa. El páncreas produce insulina insuficiente (tipo 1, el más frecuente en perros) o las células no responden correctamente a ella (tipo 2). El resultado es que la glucosa no puede entrar en las células y se acumula en sangre (hiperglucemia), mientras las células pasan hambre energética.
Signos y síntomas
Los cuatro síntomas clásicos, conocidos en veterinaria como las «4 P», son:
- Poliuria – orina mucho más de lo normal.
- Polidipsia – bebe agua en exceso.
- Polifagia – tiene mucha hambre pero pierde peso.
- Pérdida de peso – a pesar de comer bien, adelgaza progresivamente.
Otros signos frecuentes: pelaje mate, cataratas de instauración rápida (muy común en perros diabéticos, especialmente en pequeñas razas), debilidad de las patas traseras (neuropatía diabética) y mayor susceptibilidad a infecciones.
Diagnóstico
El diagnóstico combina:
- Glucemia en ayunas elevada de forma persistente (>200-250 mg/dL).
- Glucosuria (glucosa en orina) — refleja hiperglucemia mantenida.
- Fructosamina (glucemia promedio de las últimas 2-3 semanas) para confirmar y monitorizar el control glucémico.
- Analítica completa para descartar enfermedades concomitantes (Cushing, pancreatitis, infecciones).
Tratamiento
Insulina
La gran mayoría de los perros diabéticos requieren inyecciones de insulina dos veces al día, cada 12 horas, idealmente coincidiendo con las comidas. Las insulinas más usadas en perros son las de acción intermedia o lenta (Caninsulin/Vetsulin, Lantus, PZI). La dosis inicial la fija el veterinario y se ajusta con curvas glucémicas periódicas.
Dieta
La alimentación es clave para estabilizar la glucemia:
- Dietas altas en fibra y proteína, bajas en carbohidratos simples ayudan a aplanar los picos glucémicos.
- La cantidad y el horario de las comidas deben ser constantes y coordinados con la insulina.
- Evitar golosinas azucaradas y alimentos muy ricos en hidratos de carbono simples.
Ejercicio
El ejercicio regular y moderado mejora la sensibilidad a la insulina. La clave es la regularidad: paseos de duración similar a la misma hora cada día. El ejercicio intenso o irregular puede provocar hipoglucemia.
Monitorización en casa
El veterinario puede enseñarte a medir la glucemia en casa con un glucómetro, usando sangre de la oreja o el labio. Los monitores continuos de glucosa (CGM) adaptados para mascotas son cada vez más accesibles y permiten ver las curvas sin pinchazos frecuentes.
Señales de hipoglucemia (azúcar baja)
La hipoglucemia es una emergencia. Síntomas: debilidad súbita, temblores, confusión, convulsiones, pérdida de consciencia. Solución de emergencia en casa: aplicar azúcar o miel en las encías y acudir de urgencias de inmediato.
Enfermedades asociadas
Las hembras enteras con diabetes necesitan castración para estabilizarla: la progesterona estimula la producción de hormona del crecimiento, que antagoniza la insulina. El síndrome de Cushing y las infecciones crónicas también interfieren con el control glucémico y deben tratarse simultáneamente.
Purzi te permite registrar los valores de glucemia diarios, las dosis de insulina administradas y los episodios de hipoglucemia para que el veterinario ajuste el protocolo con datos reales.
