¿Qué es la espondilosis en perros?
La espondilosis deformante es una enfermedad degenerativa de la columna vertebral caracterizada por la formación de espolones óseos (osteofitos) o puentes de hueso entre las vértebras. Se produce como respuesta al desgaste progresivo del disco intervertebral y del ligamento ventral de la columna.
Es frecuente en perros mayores de 7–8 años y en razas grandes: Boxer, Pastor Alemán, Labrador, Dóberman y Airedale Terrier tienen mayor predisposición.
Diferencia con la hernia de disco (IVDD)
Ambas afectan a la columna, pero la espondilosis es en general menos dolorosa que la hernia de disco. Mientras que en la IVDD el material del disco comprime la médula, en la espondilosis los puentes óseos estabilizan la columna (pueden incluso reducir el dolor de movimiento en fases avanzadas). El diagnóstico diferencial es importante.
Síntomas
- Rigidez o dificultad para levantarse, acostarse o subir escaleras.
- Reducción de la actividad física y del rango de movimiento.
- Sensibilidad al tacto a lo largo de la columna.
- En casos severos: debilidad de los miembros posteriores, ataxia o incontinencia (cuando hay compresión neurológica asociada).
- Muchos perros con espondilosis leve son asintomáticos.
Diagnóstico
La radiografía es la herramienta diagnóstica principal: los osteofitos o puentes óseos son claramente visibles. La tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) se reservan para casos con signos neurológicos.
Tratamiento
No existe cura; el objetivo es el control del dolor y el mantenimiento de la calidad de vida:
- AINEs veterinarios (meloxicam, carprofeno): reducen la inflamación y el dolor. Nunca administrar ibuprofeno humano — es tóxico para perros.
- Fisioterapia y rehabilitación: hidroterapia (natación), masajes y ejercicio controlado mejoran la movilidad y la musculatura de soporte.
- Suplementos articulares: glucosamina, condroitín sulfato y omega-3 tienen evidencia moderada de beneficio.
- Control del peso: fundamental para reducir la carga sobre la columna.
- Cirugía: muy infrecuente; solo si hay compresión neurológica severa con déficit motor progresivo.
Pronóstico
La espondilosis leve-moderada tiene buen pronóstico con manejo adecuado. La mayoría de los perros mantienen una calidad de vida aceptable durante años. Es importante hacer radiografías de seguimiento anuales para monitorizar la progresión.
