Los riñones del perro: función y vulnerabilidad
Los riñones filtran la sangre, eliminan toxinas y productos de desecho (creatinina, urea, fósforo), regulan la presión arterial, producen eritropoyetina y activan la vitamina D. El problema es que los riñones tienen una enorme reserva funcional: los síntomas de insuficiencia renal no aparecen hasta que se ha perdido el 65-75 % de la función, lo que hace que la enfermedad renal crónica (ERC) se detecte tarde.
Causas
- Envejecimiento (causa más frecuente).
- Enfermedad renal familiar/genética (Bull Terrier, Cocker Spaniel, Samoyedo…).
- Leptospirosis, pielonefritis crónica, leishmaniasis renal.
- Toxinas: anticongelante (etilenglicol), uvas/pasas, AINEs crónicos, aminoglucósidos.
- Amiloidosis renal (Shar Pei, Beagle).
- Glomerulonefritis autoinmune.
Síntomas
- Aumento del consumo de agua y de la producción de orina (poliuria/polidipsia).
- Pérdida de apetito y de peso.
- Vómitos, especialmente por las mañanas.
- Aliento urémico (olor a orina en el aliento).
- Letargia y debilidad progresiva.
- Úlceras en boca o lengua (uremia avanzada).
- Anemia (palidez de mucosas, cansancio intenso).
Diagnóstico y estadificación (IRIS)
La Sociedad Internacional de Interés Renal (IRIS) clasifica la ERC canina en 4 estadios según creatinina sérica y SDMA (dimetil arginina simétrica, marcador más precoz):
- Estadio 1: creatinina <1,4 mg/dL; SDMA puede estar elevada.
- Estadio 2: 1,4-2,0 mg/dL; síntomas leves.
- Estadio 3: 2,1-5,0 mg/dL; síntomas moderados-graves.
- Estadio 4: >5,0 mg/dL; uremia avanzada.
Tratamiento
No existe cura, pero el tratamiento ralentiza la progresión y mejora la calidad de vida:
- Dieta renal: restringida en proteína (para reducir urea), baja en fósforo y sodio, enriquecida en omega-3. Las dietas renales prescritas alargan la vida significativamente en estadios 2-3.
- Hidratación: fluidoterapia subcutánea en casa (muchos propietarios lo aprenden) o intravenosa en crisis agudas.
- Quelantes de fósforo (carbonato cálcico, sevelámero) administrados con la comida para reducir la absorción intestinal de fósforo.
- Antihipertensivos (benazepril, enalapril, amlodipino): la hipertensión daña más los glomérulos.
- Eritropoyetina recombinante o darbepoyetina para la anemia.
- Antieméticos y protectores gástricos para controlar los vómitos.
Monitorización y calidad de vida
Las revisiones frecuentes (cada 3-6 meses en estadios tempranos, mensualmente en estadios avanzados) permiten ajustar el tratamiento. Con manejo adecuado, muchos perros en estadio 2 viven años con buena calidad de vida. Los perros con ERC avanzada pueden perder confort rápidamente; las conversaciones sobre bienestar y cuidados paliativos son parte del tratamiento.
Purzi te permite registrar los resultados analíticos de cada revisión, el consumo de agua diario y los episodios de vómito, para detectar cambios de tendencia antes de que se conviertan en crisis.
