Qué es la leptospirosis

La leptospirosis es una infección bacteriana causada por espiroquetas del género Leptospira. Afecta a multitud de mamíferos —incluidos perros, humanos y animales silvestres— y es una de las enfermedades zoonóticas más extendidas a nivel mundial. En Europa, los serovares Canicola, Icterohaemorrhagiae, Grippotyphosa y Pomona son los más relevantes clínicamente.

Cómo se contagia

La bacteria se elimina en la orina de animales infectados —principalmente ratas, ratones y otros roedores silvestres— y sobrevive durante semanas en agua estancada o suelos húmedos. Los perros se infectan principalmente por:

Perros que van al campo, nadan en ríos y charcas o cazan tienen mayor riesgo de exposición.

Síntomas

El periodo de incubación es de 2 a 30 días. Los signos varían de leves a fulminantes:

Diagnóstico

Tratamiento

La leptospirosis grave requiere hospitalización. El protocolo típico incluye:

Riesgo zoonótico

La leptospirosis es una zoonosis importante: los humanos pueden infectarse por contacto con orina de perros enfermos, especialmente a través de heridas en la piel o mucosas. Si tu perro es diagnosticado, sigue las precauciones que indique el veterinario: guantes al manipular la orina, limpieza con desinfectantes clorados y notificación a salud pública si es necesario.

Vacunación

Existe vacuna disponible frente a los 4 serovares más comunes (tetravalente). Se recomienda:

La vacuna frente a leptospirosis no siempre está incluida en los programas básicos de vacunación — consulta con tu veterinario si tu perro tiene actividad al aire libre o vive en zonas rurales.