¿Qué es la castración y la esterilización en perros?
En sentido estricto, castración describe la extirpación de las gónadas: los testículos en el macho (orquiectomía) y los ovarios —o los ovarios con el útero (ovariohisterectomía)— en la hembra. Coloquialmente, ambos procedimientos se denominan «castrar» o «esterilizar» indistintamente.
Ventajas contrastadas
- Prevención de tumores mamarios – si se realiza antes del primer celo, el riesgo se reduce hasta un 0,5 %; antes del segundo celo, hasta un 8 %. Después de los dos años el efecto protector es mínimo.
- Eliminación del riesgo de piómetra – infección uterina potencialmente mortal que afecta a hembras enteras.
- Prevención de tumores testiculares – los neoplasias testiculares son frecuentes en perros mayores no castrados; la orquiectomía los elimina.
- Reducción de la hiperplasia prostática benigna – la próstata aumenta de tamaño en machos enteros; la castración la regresa a tamaño normal.
- Control de conductas ligadas a la reproducción – el marcaje con orina, el montaje o la tendencia a fugarse para buscar hembras en celo pueden reducirse (aunque el efecto varía según el individuo y la edad de castración).
Riesgos a conocer
La evidencia más reciente —especialmente los estudios del Dr. Hart de UC Davis— muestra que los riesgos no son despreciables en todas las razas y momentos:
- Mayor riesgo de ciertos cánceres en algunas razas (hemangiosarcoma, osteosarcoma, carcinoma de células de transición) cuando se castra antes de la madurez sexual. El riesgo varía mucho por raza.
- Mayor incidencia de displasia de cadera y rotura de ligamento cruzado en razas grandes castradas antes de los 12 meses, por influencia hormonal en el cierre de placas de crecimiento.
- Tendencia al sobrepeso – las hormonas sexuales influyen en el metabolismo. Los perros castrados requieren entre un 20-30 % menos de calorías; ajustar la ración es fundamental.
- Incontinencia urinaria – más frecuente en hembras castradas (0,2-20 % según estudio y raza); responde bien al tratamiento.
¿Cuándo es el mejor momento?
No hay una respuesta universal. Las recomendaciones actuales apuntan a:
- Razas pequeñas (menos de 15 kg): castración alrededor de los 6 meses suele ser segura y muy eficaz para la prevención de tumores mamarios.
- Razas medianas: entre los 6 y los 12 meses, valorando el balance riesgo-beneficio.
- Razas grandes y gigantes: muchos especialistas recomiendan esperar a la madurez sexual (12-24 meses), especialmente para los machos, para minimizar el riesgo ortopédico y oncológico.
Lo mejor es discutirlo con el veterinario conociendo la raza, el sexo, el estilo de vida y los antecedentes familiares del perro.
El procedimiento quirúrgico
La castración es una cirugía rutinaria con anestesia general. La recuperación es de 7-10 días para machos y 10-14 días para hembras (laparotomía). Algunos centros ofrecen laparoscopia en hembras, con recuperación más rápida. El punto E-collar (cuello isabelino) y la restricción del ejercicio son imprescindibles durante la cicatrización.
Alternativas a la castración quirúrgica
- Implante hormonal (Suprelorin) en machos: suprime temporalmente la testosterona durante 6-12 meses. Útil para valorar el efecto de la castración en conducta antes de operar.
- Ligadura de trompas/vasectomía: impide la reproducción pero mantiene las hormonas. Disponible en algunos centros; no previene enfermedades relacionadas con las gónadas.
