¿Qué es la enfermedad de Addison?

La enfermedad de Addison, o hipoadrenocorticismo, es la insuficiencia de las glándulas adrenales para producir las hormonas que el organismo necesita, principalmente cortisol (glucocorticoide) y aldosterona (mineralocorticoide). Sin ellas, el cuerpo no puede regular el metabolismo, el estrés ni el equilibrio de electrolitos (sodio y potasio).

La forma más común es la primaria (destrucción de la corteza adrenal, en la mayoría de los casos de origen inmunomediado). La forma secundaria ocurre cuando la hipófisis no estimula las adrenales, y no afecta a la aldosterona.

Síntomas: la "gran imitadora"

Los síntomas de Addison son vagos, episódicos y se solapan con decenas de otras enfermedades, lo que convierte el diagnóstico en un reto:

Crisis addisoniana (emergencia)

En situaciones de estrés físico (infección, trauma, cirugía) o de forma espontánea, el perro puede entrar en crisis addisoniana: colapso súbito, pulso débil y lento (bradicardia por hiperpotasemia), shock hipovolémico y temperatura corporal baja. Es una urgencia veterinaria inmediata — sin fluidoterapia IV intensiva y glucocorticoides de emergencia puede ser mortal en horas.

Diagnóstico

Tratamiento de por vida

Fase de mantenimiento:

En situaciones de estrés (viaje, enfermedad, cirugía, tormenta), se duplica o triplica la dosis de glucocorticoide preventivamente ("regla de estrés").

Pronóstico

Excelente con tratamiento adecuado. La mayoría de los perros con Addison bien controlado viven una vida completamente normal. El riesgo principal es la crisis no reconocida — por eso es fundamental que el dueño sepa identificar los signos de alarma y acudir de urgencia.

Registra la medicación, dosis y próximas citas en Purzi. En una crisis, el veterinario de guardia puede necesitar saber en segundos qué medicación toma tu perro — tenerlo en el móvil marca la diferencia.