Qué es la IVDD
La enfermedad del disco intervertebral (IVDD, del inglés Intervertebral Disc Disease) ocurre cuando el núcleo de uno o varios discos entre las vértebras se desplaza hacia el canal espinal, comprimiendo la médula espinal o las raíces nerviosas. Es la causa neurológica más frecuente de parálisis en perros.
Razas predispuestas
Existen dos tipos de IVDD según el mecanismo de degeneración discal:
- Tipo I (Hansen I): degeneración condroide. Los discos se calcifican y pueden extruirse de forma aguda, a menudo tras un movimiento brusco. Afecta principalmente a razas condrodistróficas: Dachshund, Beagle, Bulldog francés, Shih Tzu, Lhasa Apso, Pekingés, Basset Hound y Cocker Spaniel. El Dachshund tiene un riesgo 10-12 veces mayor que otras razas.
- Tipo II (Hansen II): degeneración fibroide. Los discos se protruyen lentamente. Afecta más a razas grandes y de edad media-avanzada: Labrador, Pastor Alemán, Rottweiler.
Síntomas por grados
La gravedad se clasifica en cinco grados (escala de Mitchell/Frankel adaptada a veterinaria):
- Grado 1: dolor de cuello o espalda sin déficit neurológico. El perro arquea el lomo, rechina los dientes al agacharse o se mueve con cuidado.
- Grado 2: dolor + debilidad o paresia. Camina pero con marcha titubeante («borracho»), se cae o le tiemblan las patas.
- Grado 3: paresia grave. No puede andar sin ayuda pero tiene algo de movimiento voluntario en los miembros afectados.
- Grado 4: parálisis. No hay movimiento voluntario pero sí sensibilidad profunda (reacciona al dolor en los dedos).
- Grado 5: parálisis + pérdida de sensibilidad profunda. Emergencia quirúrgica.
Diagnóstico
La resonancia magnética (RM) es el estándar de oro para localizar el disco herniado y valorar el grado de compresión medular. La TAC es una alternativa válida. Las radiografías simples muestran calcificaciones discales pero no la compresión. La mielografía se usa en centros sin RM.
Tratamiento
Médico (grados 1-2)
Reposo estricto 4-6 semanas (confinamiento en jaula con salidas mínimas y solo con correa), antiinflamatorios (corticoides o AINE según protocolo veterinario), analgesia y relajantes musculares. El 80-90 % de los grados 1-2 se recuperan con tratamiento médico.
Quirúrgico (grados 3-5)
La descompresión quirúrgica (hemilaminectomía, laminectomía ventral) extrae el material discal que comprime la médula. El tiempo es crítico:
- Grados 3-4: cuanto antes se opera, mejores resultados. Un 80-95 % recuperan la marcha.
- Grado 5: operar en las primeras 12-24 h desde la pérdida de sensibilidad profunda. El 50-60 % recuperan la marcha si se opera temprano; baja al 5-10 % si se espera más de 48 h.
Rehabilitación postoperatoria
La fisioterapia veterinaria acelera la recuperación: hidroterapia (cinta subacuática), estimulación neuromuscular, masajes y ejercicios de propriocepción. La recuperación puede durar semanas o meses. Los perros con movilidad reducida necesitan silla de ruedas adaptada y manejo especial de vejiga e intestino.
Prevención en razas predispuestas
- Evitar saltos repetidos (escalones, sofás, coches) — usar rampas.
- Mantener el peso ideal — el sobrepeso aumenta la carga sobre los discos.
- Arnés en lugar de collar para paseos (reduce presión cervical).
