¿Qué es la hernia umbilical?

Durante el desarrollo fetal, el cordón umbilical pasa por una abertura en la pared abdominal. Tras el nacimiento, ese orificio debe cerrarse completamente. Cuando no lo hace, queda una debilidad por la que puede protruir tejido graso (omento) o, en los casos más serios, asas intestinales. El resultado visible es un bulto blando y reductible en la zona del ombligo del cachorro.

¿Por qué ocurre?

La causa más común es hereditaria: algunas razas tienen una predisposición genética (Airedale Terrier, Basset Hound, Beagle, Pekingés, Weimaraner). También puede producirse por tracción excesiva del cordón umbilical durante el parto, aunque es menos frecuente. Es el defecto congénito abdominal más común en perros.

Tipos según gravedad

Diagnóstico

El veterinario palpa el bulto y evalúa su tamaño, si es reducible y qué contiene. En hernias grandes o dudosas se hace ecografía abdominal para confirmar el contenido (grasa vs. intestino) y descartar complicaciones.

¿Cuándo se opera?

La cirugía consiste en reponer el contenido herniado en el abdomen y cerrar el defecto con suturas. Es un procedimiento rutinario con excelente pronóstico cuando se hace de forma electiva.

Post-operatorio

Reposo 10-14 días, collar isabelino para evitar que el perro se lama la herida, revisión de puntos a los 10-14 días. La mayoría de los perros se recuperan sin complicaciones.

Registra en Purzi si tu cachorro tiene una hernia umbilical, su tamaño y las revisiones programadas. Si el bulto cambia de aspecto, tendrás el historial listo para el veterinario.