Qué es el moquillo canino

El moquillo canino (Canine Distemper Virus, CDV) es una infección vírica altamente contagiosa causada por un Morbillivirus —pariente del virus del sarampión humano— que afecta principalmente a perros no vacunados. Actúa sobre el sistema respiratorio, digestivo y nervioso. A pesar de que existe una vacuna eficaz desde los años 50, el moquillo sigue siendo una causa importante de muerte en perros no vacunados, especialmente cachorros y perros de protectoras.

Contagio

El virus se transmite principalmente por aerosoles respiratorios (tos, estornudos) y por contacto con secreciones de animales infectados. Puede sobrevivir en el ambiente durante horas a temperatura ambiente (menos en condiciones cálidas y secas). Otras especies susceptibles: lobos, zorros, hurones, mofetas, mapaches.

Síntomas por fases

Fase respiratoria (primera semana)

Fase digestiva

Fase neurológica (semanas 2-4 o posterior)

Es la fase más grave y puede aparecer incluso en perros que parecían recuperarse de la fase respiratoria:

Otros signos característicos

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la clínica, la historia vacunal y pruebas específicas: PCR en hisopo conjuntival o nasal, orina o LCR; también detección de antígeno por inmunofluorescencia directa en raspados. La serología tiene valor limitado en perros vacunados.

Tratamiento

No existe tratamiento antivírico específico. El manejo es de soporte:

El pronóstico depende del grado de afectación neurológica: perros con signos neurológicos leves pueden recuperarse parcialmente; los casos graves tienen una mortalidad muy alta o secuelas permanentes incapacitantes que llevan a la eutanasia.

Vacunación

La vacuna frente al moquillo forma parte de la vacuna combinada «polivalente» (DA2PP o DHPPi) que se administra a todos los cachorros:

La vacuna es altamente eficaz y ha erradicado prácticamente la enfermedad en poblaciones bien vacunadas. El moquillo sigue circulando en colonias de animales sin vacunar y en zonas con baja cobertura vacunal.